14Oaxaca

Chocolates del monte

Liz y su familia se dedican a elaborar el chocolate de manera artesanal, el conocimiento que tienen sobre ese proceso lo han ido adquiriendo con el paso de los años a través de los abuelos, los padres y en especial en casa de su mamá, y su tía, que en paz descanse. Ellas dos son la razón de ser de su proyecto, un proyecto comunitario donde trabajan sólamente con mujeres de la población para poder conservar el conocimiento que tienen ellas para elaborar el chocolate, el conocimiento del tostado perfecto que necesita el grano para tener un buen sabor. En su casa es donde se tuesta el cacao, se hace la molienda y se hace el empaquetado, todo de forma manual.

Durante un encuentro en la Parcela Escolar en Santo Domingo Tomaltepec, Liz y Cocina Colaboratorio organizaron un laboratorio de sabores nuevos para el chocolate. Para esto se colectaron ingredientes del paisaje alimentario local en parcelas, en los patios de las casas y en el monte. Con flores, frutas y hierbas de olor que se encontraron creciendo en la localidad y la preparación tradicional del chocolate mingueño, personas de distintas edades experimentaron para crear nuevos sabores que nos remitan a la biodiversidad local. En este laboratorio de sabores, el chocolate sabor guamúchil, té limón, tuna con mango, granada y guayaba fueron los más aclamados. Esta receta comparte algunas inspiraciones para probar la diversidad local, ¿qué crece a tus alrededores que haría el chocolate perfecto?
Chocolates del monte
Foto por Tess Plein

Preparación

Se les echa un poco de agua a las semillas de cacao para humedecerlas levemente. Se tuestan en un comal con fuego bajo, moviéndolas constantemente hasta que comienzan a tronar. Se dejan enfriar unos minutos y se pelan, posteriormente se muelen los granos tostados con un poco de canela.

Se cortan finamente las frutas y se deshidratan (al sol o con deshidratadora) hasta que queden semi-secas o que se puedan convertir en una pasta. Se limpian bien las hierbas y las flores, y si es necesario éstas también se deshidratan.  

En un contenedor se agrega la molienda de cacao y los ingredientes que se quieran agregar para darle sabor. Se vierte un poco de miel de agave para endulzar, finalmente se mezclan bien hasta que todo se haya incorporado en la pasta. 

En un molde de tamaño cuadrado se agrega la mezcla, los chocolates estarán listos cuando se haya endurecido la pasta.